sábado, 28 de marzo de 2009

Está empezando a hacer calor y se me cae mucho el pelo, ya casi no me dejan entrar a la casa por eso y mucho menos subir a los sillones. No creo que sea justo que me castiguen por algo que no puedo evitar. Ya es una costumbre entre estas personas.

Sólo Jesús me entiende ultimamente. Me abraza y vamos a correr los dos solos. Jesús nunca me regaña. Estoy pensando en escaparme con él. Desde que Mare prohibio los suicidios y los embarazos en la casa todo se ha vuelto muy aburrido.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Mi shampoo anti-pulgas pica MUCHO más que las pulgas. Nada de esto tiene sentido.

jueves, 12 de marzo de 2009

Estoy castigada por tirar el bote de basura del baño y regar los papeles. No me han dejado entrar a la casa en todo el día y nadie me habla. Ya nunca lo volveré a hacer, de verdad, lo prometo. Cada que pasa alguien por la puerta del patio me pongo a llorar. No pensé que fuera algo tan malo y que se enojarían tanto así. Sólo quería un poco de atención.

martes, 10 de marzo de 2009

Me gustaría aclarar que no como fruta porque lo considere alguna especie de truco o gracia sino porque me gusta mucho. Es que me siento rara cuando se ríen de mí por eso.

De todos modos gracias por la fruta.

lunes, 9 de marzo de 2009

Ayer me bañaron. Odio el agua. ¿A qué tarado se le ocurrió eso de que los gatos no se bañan pero los perros sí?

viernes, 6 de marzo de 2009

Quiero salir a la calle pero no me dejan. Al rato se van a ir y me van a dejar sola otra vez contando tabiques de la barda o pulgas. Hoy los odio un poco.

jueves, 5 de marzo de 2009

Yo no quería tener un blog, Tania, la de los pelos rojos que cuando está de buenas me rasca y cuando no no, me obligó. A veces creo que ya se volvió loca.

A mí ni siquiera me gustan las computadoras, me parecen aburridas y saben muy feo. Una vez una computadora me dió un toque y me asusté mucho. Tania también se asustó pero se hizo la que no se asustaba pero yo la conosco y sí se asustó. Bueno, ya que estoy aquí voy a intentar hacerlo bien, yo siempre intento hacer todo bien para que nadie se enoje conmigo. También la gente enojada me asusta.

Hoy estuve sola todo el día, no me gusta estar sola, me pone muy triste. Me puse a contar los tabiques de la barda, son 122 en total. Luego quise bajar las toallas del tendedero para hacerme una cama pero me acordé que todos se enojan mucho conmigo cuando hago eso así que mejor me dormí en mi tapete aunque ya está muy sucio. Me despertó la comezón en la panza, creo que tengo pulgas. Luego vino la señora que hace el aseo en la casa, esa señora no me quiere, siempre me grita y me quiere patear. Ojalá que ya no viniera. Cuando llegó Tania traté de decirle pero no sé si me entendió.

Ahora que todos están aquí voy a pedirles que jueguen conmigo un rato, a veces sí quieren pero a veces están ocupados y los lamo y se enojan. Entonces me voy a echar a un rincón y me pongo a suspirar.